Basado en una estrategia de un “primer alojamiento”, este programa municipal pretende, mas que manejar el problema de los habitantes de la calle, en Toronto, erradicarlo del todo, proporcionando alojamiento permanente y un extenso apoyo, para ayudar a que estas personas, puedan ser residentes y comenzar a direccionar en el largo plazo, los temas relacionados, tales como, salud, adicción y problemas de salud mental. Trabajando en asocio con proveedores de servicio comunitario y propietarios del sector privado, una variedad de opciones de alojamiento, está disponibles para que los habitantes de la calle, de cualquier parte de la ciudad escojan. A la fecha 1,400 personas, se han movido directamente de las calles al alojamiento permanente y casi el 90 por ciento de ellos aún permanecen alojados.

 

Descripción del Proyecto

Fines y Objetivos

El principal objetivo del programa, de Calles a Casas, es finalizar con la situación de habitabilidad  en las calles de Toronto, encontrando vivienda permanente a las personas sin hogar y procurando gran apoyo para permitirles estar  alojados y direccionar  algunos problemas que ellos afrontan.

Contexto del Proyecto

Con una población de aproximadamente 2.5 millones, en una región de siete millones de personas, Toronto es la ciudad más grande de Canadá; situada en las orillas del Lago Ontario, es también una de las ciudades más diversas del mundo, con un 49 por ciento de los residentes de Toronto, nacidos fuera de Canadá. A principios del 2005, hubo una creciente preocupación por el progresivo número de individuos sin hogar, viviendo en las calles. A pesar del apoyo histórico por una red nacional de protección social, muy bien financiada, los efectos de los cortes de financiación para asistencia social y los cambios de las políticas de vivienda, en los niveles provincial y federal de los 90s, habían causado un debilitamiento del apoyo para los miembros más vulnerables de la población. Durante una noche cualquiera se pueden contar más de 5,000 personas sin hogar en Toronto y  800 de los cuales durmiendo al aire libre.

Los principales grupos beneficiados con el programa, son individuos sin hogar que viven en las calles, en parques y barrancos, bajo puentes, en construcciones abandonadas o en vehículos, en la ciudad de Toronto. La mayor parte de ellos, tienen algún signo de enfermedad mental, abusos de sustancias y/o problemas de salud serios y la mayoría de ello, han estado sin hogar durante un promedio de seis años. El ochenta y uno por ciento son hombres; con una edad media de 37; y el 26 por ciento tiene una herencia aborigen.

Características Principales

Lanzado por el Ayuntamiento de Toronto en el 2005, el programa Calles a Casas, se enfoca más en la solución que en la administración del problema de los habitantes de la calle. Basado en la estrategia de “la primera vivienda”, este programa apunta a facilitar la vivienda permanente para dichas personas, en vez de concentrarse en el mejoramiento de servicios de asistencia para tal población, cuando ellos siguen viviendo en la calle o en refugios de emergencia. Además de localizar las casas para las personas sin hogar, el programa proporciona un profundo apoyo para asegurar que ellos permanezcan alojados. Hasta la fecha, el programa ha trasladado 1.400 personas, directamente de las calles al vivienda permanente y casi el 90 por ciento de éstos permanece en las viviendas. La investigación post-ocupación, muestra que la gente es más sana, más feliz, y más optimista sobre el futuro, ya que ellos tienen un lugar al que pueden llamar hogar y el apoyo necesario para permanecer residentes.

El Programa Calles a Casas, trabaja uno a uno con individuos sin hogar que duermen al aire libre para crear proyectos de vivienda individualizados, respetando las preferencias personales y la autonomía. Esto ya no es, un proceso de remisiones ciegas, donde los individuos sin hogar eran señalados por los servicios de asistencia, por el contrario, se acompaña al individuo a citas y se respalda y negocia en su nombre. Un gran esfuerzo también es puesto en el contrato, asegurando que el apoyo de continuación está disponible para el usuario y al propietario y que cualquier problema experimentado es manejado en las etapas tempranas. El apoyo continuo, es asegurado durante un año, iniciando con apoyo intensivo que gradualmente va disminuyendo a medida que los individuos adquieren confianza. El funcionamiento de la sociedad es un elemento clave del acercamiento y entre los socios se incluyen propietarios y comunidades locales, así como una variedad de organizaciones sin ánimo de lucro.

El costo actual de entregar este servicio es de C$6.8 millones de dólares canadienses, (US$6.6 millón) anualmente, y es conseguido de una variedad de fuentes de subvención. La accesibilidad financiera es fortalecida, trabajando con grandes firmas administradoras de propiedad para asegurar vivienda a los usuarios en convencionales apartamentos de alquiler privados, y trabajando igualmente con una variedad de proveedores de vivienda social. El 60 por ciento de todos los usuarios son alojados en el sector privado en apartamentos tradicionales. Una variedad de barreras y vacíos han sido identificados en el sistema pero han sido manejados con soluciones innovadoras, por ejemplo cambiando la forma en que los programas de ayuda de ingresos son entregados a las personas que viven al aire libre, usando un equipo de enlace comunitario móvil, para realizar evaluaciones en la calle, trabajando con presos para desarrollar proyectos de vivienda para cuando ellos salgan de prisión, ayudando a las personas sin hogar a reincorporarse en el mercado laboral y direccionando las necesidades de los grupos aborígenes.

Los trabajadores de enlace comunitario de vivienda trabajan uno a uno con las personas directamente de la calle para proporcionar una variedad de opciones prácticas de vivienda y crear proyectos de individualizados, que respeten preferencias personales de los clientes y la autonomía y posteriormente trabajar con ellos durante los próximos 12 meses, para ayudar a asegurar la continuidad de cuidado y apoyo. Los clientes eligen su propia vivienda, el énfasis del proceso de vivienda, está en la opción, no en la colocación, bajo la posición, que cuando los clientes tienen voz activa en el proceso de la toma de decisión relacionada con su vivienda, esto produce mejores resultados al largo plazo.

Costos

El costo de ayudar a las personas a encontrar vivienda y seguir siendo un residente, por medio del programa Calles a Casas, es estimado en C$11.600 (US$11.400), por usuario al año. Los costos de renta del programa son un 100 por ciento operacionales, con un presupuesto operativo en el 2007 de C$6.8 millones (US$6.6). Esta figura incluye salarios, beneficios, servicio de suministro de materiales y equipo y subvenciones a los asociados de la comunidad. Esto no incluye pagos de beneficio de vivienda, los cuales son usados para pagar, en muchos casos, el alquiler.

La contribución de la ciudad es financiada por impuestos municipales sobre la propiedad. Los gobiernos provinciales y federales, proporcionan fuentes temporales de financiación que deben ser re-aplicadas después de un término específico y son sujetas a cortes o eliminación permanente, según la plataforma del partido dirigente. Para sostener el proyecto, Calles a Casas, mayor parte de la financiación se ha movido exitosamente de los impuestos municipales permanentes, sobre la propiedad, a pesar de la desafiante posición financiera de la Ciudad.

Impacto

Sobre un nivel individual, la calidad de vida de los usuarios alojados, ha manifestado una mejoraría sustancial, básicamente en las áreas de salud física y mental, nutrición, hábitos para conciliar el sueño, seguridad personal y uso de alcohol y otras sustancias. Poseer una vivienda permanente proporciona, la seguridad y estabilidad requerida, de modo que los individuos puedan ir más allá de las necesidades básicas focalizadas de supervivencia diaria, para el direccionamiento de temas más complejos, a largo plazo, como salud, adicción y salud mental.

El programa ha ayudado a reducir los gastos sociales asociados con la falta de hogar, lo cual tiene un efecto en la comunidad entera. Los grupos comunitarios, en todas partes de Toronto, ahora sienten que hay una respuesta adecuada para el problema de las personas sin hogar, que igualmente, les afecta y los grupos comerciales, han incrementado el soporte al enfoque, ya que ellos son testigos de los resultados concretos. Los informes de los medios, en cuanto a los problemas asociados con la falta de hogar, han casi desaparecido y por primera vez en la memoria reciente, la falta de hogar no fue un tema de debate en la reciente elección municipal.

El éxito del enfoque es reconocido, en el nuevo Marco de Vivienda Asequible de la Ciudad, que recomienda la ampliación del programa Calles a Casas y la realización de un primer acercamiento de vivienda a nivel provincial y nacional. El programa además ha influido en el desarrollo de la estrategia federal para la falta de hogar que asociada, agrupa la política nacional para los programas de personas sin hogar.

  • Número de personas mudándose directamente de la calle a una vivienda (1.400 en dos años)
  • Porcentaje de personas que permanece siendo residentes (casi el 90 por ciento)
  • Porcentaje de personas que obtiene acceso a empleo y a las oportunidades que se ofrecen (31 y  36 por ciento, respectivamente.
  • Mejoramiento de la salud física y mental, nutrición, hábitos para dormir, seguridad personal y consumo de alcohol y otras drogas entre los residentes.

 

¿Por qué es innovador?

  • Enfocado en finalizar, en vez de administrar la falta de hogar: la Ciudad de Toronto es la primera jurisdicción en Canadá, y una de las pocas en Norteamérica, en poner en práctica una estrategia completa para erradicar el problema de las personas sin hogar viviendo en la calle, usando un acercamiento de “un primer alojamiento”, que reconoce que otros problemas, sólo pueden afrontarse exitosamente, una vez que un individuo tiene una vivienda.
  • Los clientes son ubicados en una variedad de propiedades y tipos de vivienda, según su opción particular, encontrando, casas de huéspedes, apartamentos de una habitación, vivienda compartida con compañeros de habitación o viviendas de familia – en precios que ellos pueden permitirse, con una mayoría de clientes en unidades de mercado privadas sin cualquier tipo de subvención.
  • Ofrecimiento de un diseminado modelo de apoyo continuado,  para ayudar a los clientes a adaptarse a vivir en una casa y mantener su nueva vivienda.
  • La discusión de problemas y barreras en el sistema existente con los clientes y usuarios de servicio y desarrollo de caminos innovadores en los cuales los vacíos identificados en servicios pueden ser dirigidos.
  • Fuerte énfasis en la agrupación y análisis de datos para proporcionar pruebas en los éxitos y desafíos de nuevos acercamientos innovadores a dirección a falta de hogar.

 

¿Cuál es el impacto medioambiental?

El programa de viviendas individuales, usa la reserva de vivienda existente, habitando apartamentos que en muchos casos estarían vacantes. El acercamiento apoya las estrategias urbanas de densificación para obligar a la expansión de la ciudad y hacer uso de la infraestructura existente.

Por su sociedad con el Banco de Mobiliario, el programa incorpora la reutilización y el reciclaje de mobiliario no deseado y artículos de los hogares que pueden terminar en un vertedero de basura.

 

¿Cómo es su sostenibilidad financiera?

El programa en conjunto es rentable, cuando se compara con los gastos de los servicios de urgencia que se proveen a los individuos sin hogar. Una encuesta de postocupación, encontró que los individuos tienen mucho menos interacción con la asistencia médica de emergencia y sistemas de justicia, una vez que dejan la calle y pasan a vivir en sus hogares. Obteniendo acceso a servicios de asistencia médica, más apropiados y menos costosos, por medio de la reducción de los ingresos a la policía, tribunales y cárcel, en esa medida, los ahorros en gastos del servicio en estas áreas, compensan los gastos del programa de vivienda a individuos sin hogar.

Desde el 2007, Calles a Casas ha sido financiado por la base fiscal municipal. Anteriormente, el programa era financiado en su mayoría por medio de la financiación federal a tiempo limitado, posteriormente se cambio a la base fiscal municipal, ya que el programa ha comenzado a ser un servicio permanente en la ciudad.

El programa trabaja para asegurar que los residentes reciban todos las beneficios a los cuales ellos tienen derecho y una evaluación profesional y un proyecto de pre-empleo, han sido puestos en práctica para ayudar a preparar los individuos que han sido alojados,  a reincorporarse al mercado laboral. Hasta ahora, el 31 por ciento de aquellos que han participando en el programa han obtenido empleo pagado o trabajo como voluntarios.

La mayoría de los usuarios pagan el alquiler directamente, por sus propios ingresos o usando los beneficios de las ayudas sociales, a las cuales ellos tienen derecho (en cuyo caso, el alquiler es pagado directamente de la asistencia social al propietario). Los trabajadores de vivienda, aseguran que los clientes sean alojados en unidades que son económicamente sostenibles y apropiadas para sus niveles de ingresos, entonces ellos afrontarán, con menor probabilidad el desahucio, debido a las dificultades en el pago del alquiler en el futuro. Conforme al Acto de Arrendamientos Residencial, los propietarios privados son impedidos de aumentar el alquiler más allá de una cantidad específica cada año, que es obtenida de acuerdo a la inflación.

 

¿Cuál es el impacto social?

Además de la unión de sus clientes a una variedad de recursos dentro de la comunidad, los trabajadores de apoyo y seguimiento, trabajan duro para desarrollar relaciones constantes con propietarios o superintendentes y con la comunidad en general, donde sus clientes son alojados, ya que ambos grupos tienen un papel importante, asegurando que el traslado de las personas sin hogar a una vivienda, tenga un desarrollo exitoso. Los voluntarios de la comunidad desempeñan un papel importante recibiendo comida proveniente de la misma comunidad y desarrollando otros eventos sociales, que promueven la oportunidad a los  residentes para conocer a sus vecinos e integrarse con una nueva colectividad.

Con el apoyo continuo de los trabajadores en la transición a menudo difícil de la vida en la calle, los anteriormente crónicos, individuos sin hogar, son capaces de ganar las habilidades necesarias de mantener la vivienda permanente. Como la parte del programa, los trabajadores de apoyo y seguimiento, ayudan a los clientes a tener objetivos individuales y a desarrollar un plan para conseguirlos. Estos pueden implicar, salud y cuestiones de adicción, aprender a manejar las finanzas, aprender a cocinar y a hacer compras para alimentarse, encontrar trabajo de voluntario o planeando volver a escuela o a reactivar la vida laboral. A la fecha, el 27 por ciento de aquellos implicados en el programa han tenido acceso a oportunidades de educación adicionales.

En una revisión de postocupación conducida entre noviembre del 2006 y abril del 2007, los individuos por medio de Calles a Casa, reportaron mejoras significativas a la salud (el 70 por ciento de los evaluados), seguridad personal (72 por ciento), nutrición (65 por ciento), niveles de tensión (60 por ciento) y salud mental (57 por ciento). El alcohol y otros usos de drogas, también fueron considerablemente reducidos y la gente usó menos recursos de salud por emergencia, una vez contaban con un alojamiento permanente, con una reducción del 38 por ciento del uso de ambulancia y disminución del 40 por ciento en el uso de salas de emergencia. Los individuos antes sin hogar hacían uso de los servicios médicos rutinarios con mayor frecuencia y hubo una reducción del 68 por ciento del número de detenidos en la cárcel.

En el 2006, la evaluación de las necesidades en la calle, encontró que la población aborigen es sobre representada en la población sin hogar (es decir mientras sólo el 0.5 por ciento de la población de Toronto son pueblos aborígenes, el 26 por ciento de personas sin hogar que duermen al aire libre se identificó como el aborigen). Como consiguiente, Calles a Casas, ha comenzado a trabajar con dos organizaciones proveedores de enfoque aborigen, sin ánimo de lucro, para adaptar su servicio por toda la ciudad, proporcionando un acercamiento culturalmente sensible para el cubrimiento de las necesidades de dicho grupo, los aborígenes que viven en las calles. Otras agencias socias, tienen la experiencia en el manejo de otros grupos culturales, y un nuevo proyecto este año, proporcionará un trabajador de especialista para clientes que son refugiados e inmigrantes.

Los usuarios a menudo expresan un deseo de devolver los favores recibidos y ayudar a otra gente a salirse las calles, como ellos lo hicieron y muchas de las agencias socias del programa Calles a Casas, proporcionan oportunidades de voluntario en sus oficinas o de acercamiento en las calles u en otros programas de la comunidad en los cuales pueden colaborar. Por medio de la evaluación profesional y el proyecto de pre-empleo de Calles a Casas, 36 por ciento de los residentes han sido asistidos por los trabajadores de seguimiento para acceder a oportunidades de voluntariado.

Obstáculos Encontrados

  • Al principio había un poco de resistencia por la nueva forma de ofrecer los servicios, y el escepticismo si un enfoque de “primera vivienda” trabajaría. Para reducir al mínimo esto, fue importante obtener el apoyo desde todos los puntos de vista políticos para hablar de los méritos del programa  de un modo independiente y despolitizado del enfoque por tener al mayor funcionario público como portavoz, el Alcalde. El personal del Programa, trabajo uno a uno con las agencias para dirigir los temas que ellos habían acordado previamente con las implicaciones de las cambiantes formas de proporcionar los servicios y los tempranos éxitos también ayudaron a Calles a Casas a manejar el proceso de cambio.
  • Aunque inicialmente, hubo preocupación por parte de algún activista y grupos sin hogar, que las Calles a Casas, y en particular el Protocolo Interdepartamental para las Personas sin Hogar que Acampan en Espacios públicos, conducirían ‘a un barrido’ de personas sin hogar en las calles; con el tiempo se demostró que estas preocupaciones fueron infundidas. El éxito del programa de Calles a Casas ha probado con el tiempo que es un acercamiento justo y respetuoso,  y muchos de aquellos que eran escépticos del programa al principio se han hecho desde entonces partidarios.
  • Muchos proveedores sin ánimo de lucro de acercamiento con la comunidad en las calles, tuvieron que aprender un nuevo conjunto de habilidades acerca del proceso de vivienda y las complejidades de la asistencia para las rentas. Específicos tipos de formación y talleres fueron desarrollados para asistir a los trabajadores de seguimiento, alejándolos de la caridad, el modelo base de la provisión de servicio de voluntario, a un aumento de profesionalización para vincular los servicios de la calle.
  • Un desafío que el programa aparentemente sobre una base continúa esta encontrando vivienda conveniente, y asequible a individuos en la ayuda social. Hay es muy limitada financiación disponible para subsidios de alquiler o vivienda económica y Calles a Casas, ha tenido que trabajar mucho para elevar, con modos innovadores, el direccionamiento de dicho desafío, en particular por el desarrollo de relaciones en curso con firmas de dirección de propiedad grandes, que a menudo tienen precios vacantes más altos debido al número grande de unidades que ellos manejan, y a los acuerdos en vías de desarrollo para adaptar los alquileres a ingresos de los proveedores de vivienda de soporte y de transición.

Lecciones Aprendidas

  • La lección más significativa aprendida es que un primer acercamiento de vivienda para finalizar con las personas viviendo en las calles, funciona. Los usuarios alojados, provenientes de las calles han visto grandes cambios en su salud, seguridad personal y bienestar total, y son capaces de mantener su vivienda con el apropiado soporte oportunamente.
  • La flexibilidad en la respuesta a los usuarios, en lo relacionado con la necesidad del servicio que se requiere mientras que se ajustan a su nuevo ambiente, en comparación con el acercamiento inicial, que ofrecía uniformes y graduados niveles de servicio con disminución de frecuencia de las visitas del personal de seguimiento y de apoyo.
  • Los desafíos de vivienda para personas con larga tradición de falta de hogar y múltiples barreras para tener acceso a la vivienda, pueden ser dirigidos por medio de innovación y sociedades con abastecedores de servicio y agencias de la comunidad.
  • Las relaciones necesitan ser desarrolladas en todos los niveles dentro de una agencia de asociación para conseguir los mejores resultados posibles.

 

Evaluación

El programa implica un proceso de evaluación y seguimiento continuo. Dos  analistas de investigación trabajan tiempo completo con el programa y por medio de la extensiva recolección de datos, las oportunidades de retroalimentación directa del personal sobre las necesidades de los usuarios y las iniciativas de investigación específicas, el personal del programa esta continuamente analizando la información y actualizando políticas y procesos.

En abril del 2006, más de 1,000 voluntarios, personal de las agencias sin animo de lucro y personal de la ciudad, participaron en una completa Evaluación de Necesidades de la Calle, conduciendo revisiones con individuos sin hogar encontrados en áreas al aire libre, en refugios, hospitales e instalaciones de tratamiento y correccionales. La información recolectada ha permitido que el personal de programa tome decisiones más informadas, basadas en pruebas y proporciona un punto de referencia, por medio del cual el progreso puede ser medido.

 

Transferencia

El programa es visto como un éxito local y ha recibido la atención nacional en Canadá, incluyendo visitas del Ministerio de Asuntos Municipales y Vivienda de Alberta, así como una invitación de presentar la Iniciativa de Sociedad de los habitantes sin hogar en Ottawa. Igualmente, con frecuencia, se reciben peticiones de información y visitas de delegaciones del mundo entero, incluyendo el Asistente del Comisario de la Ciudad de Nueva York y representantes provenientes desde lejos, como  Australia.

Los subsidios de la ciudad para los proyectos para las personas sin hogar ahora se ordenan con principios de estrategia y el programa ha influido en el desarrollo del nuevo Marco de Vivienda Económica de la Ciudad, así como en la Asociación Estratégica Federal para la Falta de Vivienda, la cual dispone la política nacional para los programas de falta de hogar. Varios proveedores de vivienda que trabajan en Canadá han adoptado o están en el proceso de desarrollar un enfoque de una ‘primera vivienda’ integral, modelado después de Calles a Casas.

El personal del programa ha asistido a más de 60 grupos y jurisdicciones diferentes, que consideran programas similares, tanto a escala nacional como internacional; Lo cual ha sido realizado por el suministro de servicios de consulta, compartiendo información y documentos, recibiendo delegaciones visitantes, suministrando revisión entre pares para redactar documentos y permitiendo que el personal de otros grupos trabaje con a Calles a Casas en la modalidad de practicas guiadas, con el personal de seguimiento y apoyo.